Por: Adán De Gracia Esmenjaud

Hoy se cumplen 40 años de nuestro primer partido clasificatorio mundialista

La fecha 4 de abril tuvo, tiene y tendrá un significado muy especial para el fútbol panameño.

La fecha 4 de abril tuvo, tiene y tendrá un significado muy especial para el fútbol panameño.

Fue precisamente un 4 de abril cuando Panamá juega su primer partido clasificatorio para un mundial de fútbol.

Fue en el año 1976 en el entonces llamado estadio Revolución y la eliminatoria correspondía al mundial de Argentina 1978.

Fungía como presidente de lo que hoy conocemos como FEPAFUT Carlos Alberto Vásquez quien inscribió a nuestro país para buscar un cupo en la cita mundialista argentina.

El técnico lo fue el chileno Luis Renato Panay. 

Panamá se medía a Costa Rica, quien a la larga se convertiría en uno de sus máximos rivales en este tipo de competencia.

 

Históricos

De acuerdo con el historiador de fútbol panameño, don Ángel Eduardo Moreno Tórtora, iniciaron ese día por nuestro onceno nacional: Edilberto Aguirre, Elías Morales, Nivaldo Acuña, Manilo Bernal, Normando Navarro, Virgilio Vásquez, Simeón Escobar (Héctor Ávila), Luis Ernesto Tapia, Agustín Sánchez, Néstor Hernández (Federico Ponce) y Luis Ortega.

Los ticos abrieron el marcador mediante gol de Javier Jiménez, al minuto 32. Con el 0-1 terminó la primera etapa.

Para el segundo tiempo los locales hicieron valer su condición de dueños de casa y en un lapso de poco menos de 30 minutos le dieron vuelta al marcador.

 

Primer gol mundialista

El primer tanto de Panamá en una eliminatoria mundialista lo consiguió Luis Ernesto 'Cascarita' Tapia, el llamado Pelé centroamericano y quien triunfara en el fútbol salvadoreño justo cuando el cronómetro marcaba el minuto 48.

Federico Ponce y Agustín 'Muquita' Sánchez anotaron al 50 y al 75 para darle a Panamá una ventaja amplia.

A falta de cinco minutos, Mario Barrantes acercó a los visitantes pero el tiempo no les alcanzó y terminaron derrotados por los panameños.

 

Cuatro décadas

Cuarenta años han pasado desde ese primer cotejo eliminatorio.  Muchos goles se han cantado, muchas lágrimas se han derramado y muchas alegrías se han vivido por generaciones de fanáticos que mantienen vivo el sueño de llegar a nuestro primer mundial.